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Y después...¿qué?

colaboraCasi siempre hablamos de lo que hemos hecho en nuestra experiencia de voluntariado, de lo que hemos sentido....pero, ¿y de lo que sucede cuando regresamos a nuestra realidad?.... es difícil ponernos a pensar sobre eso.

Yo hoy, después de dos años y medio de mi primer viaje a Perú y a sólo unos meses de regresar de mi segundo viaje me atrevo a poner por escrito lo que llevo sintiendo desde que volví con 22 años, aquel 13 de Agosto del  2003.

Al principio creo que ni te paras a pensar en todo lo que has visto, vivido, sentido...son tantas cosas....llegas a tu casa y aunque quieres contarles todo, no te sale nada y esperas ansiosa las fotos para ver si así te ayudan. Pero conforme van pasando los días te das cuenta de que has contado muchas cosas, has hablado con mucha gente, pero que en realidad con nadie has podido compartir lo que realmente ha significado ese viaje. Tiene que pasar mucho tiempo para que empieces a bajar de la nube en la que te subiste y poder analizar realmente lo que está pasándote.

Cuando yo estaba en ese momento, es cuando empecé a hablar con una amiga (religiosa por cierto) y fue ella quien me dio la oportunidad de hablar de forma clara sobre lo que estaba sintiendo. Y como me dijo ella... estaba en un momento en el que todo mi interior, todo lo que había ido construyendo poco a poco en mi vida se me había derrumbado. Y que desde ese momento tenía que volver a reconstruirlo todo, desde lo que estaba sintiendo. Creo que fue lo que realmente me estaba pasando y fue la persona que mejor me describió en ese momento.

Y así empecé a intentar construirlo todo de nuevo, pero como digo yo, los cimientos de esta nueva estructura son todo lo que me traje de esa experiencia y no precisamente en la maleta ni en las fotos....

La situación en la familia no siempre es fácil porque no entienden que estés tan “enganchada” a todo lo que esto supone (voluntariado, cartas, e-mails, conversaciones, ganas de volver... en definitiva, contacto permanente y compromiso) pero aun así sigues. Sigues haciendo cualquier cosa, “liando” a todos los que están a tu alrededor... sabes que no se cambia el mundo, pero estás muy segura de que con ello una madre se llevara unos soles para alimentar a su familia, sabes que un niño sonreirá, sabes que podrán aprender un poquito y les ayudará..... sabes tantas cosas, que la gente no entiende pero que para ti son tanto....

Y así sigues caminando y de repente sin saber bien cómo, el destino te pone en tu camino a gente como tú, a gente que está sintiendo lo mismo que tú y que tampoco son entendidas, a gente que comparte esa misma locura por conseguir esas cositas que sólo a nosotras nos hacen felices, a gente que de repente parece que la conocieses de toda la vida, con las que tantas veces las palabras bastan.....es,  gracias a esas personas,  por las que te sientes bien, por las que no te sientes tan diferente a lo que te rodea y junto a las que puedes caminar en este día a día tan diferente a como lo era antes.

Es sólo con esas personas que han vivido una de estas experiencias como tu con las que realmente puedes entenderte en lo que se refiere a esos sentimientos que muchas veces nos surgen y que ni siquiera sabemos expresarlos. Y de verdad que se necesita caminar junto a ellas y sin duda merece la pena.

                                                                                                                                        Noelia.

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